
Lanzamiento potente
Requiere 4 estrellas
Yang lanza un atronador Frostkin en línea recta contra los enemigos, infligiendo daño de área equivalente al *140% Ataque, además de la misma cantidad en su trayectoria de regreso.

Nivel 80 · 5 estrellas
Arquera ofensiva pensada para liderar los ataques conjuntos de la Cacería del Oso y sostener la fila trasera de la Arena.
Nivel y estrellas del héroe, sin equipo ni habilidades.
1652 por nivel, 5548 por estrellas
1361 por nivel, 4565 por estrellas
10.212 por nivel, 34.242 por estrellas
550 por nivel, 1848 por estrellas
454 por nivel, 1522 por estrellas
3404 por nivel, 11.414 por estrellas

Requiere 4 estrellas
Yang lanza un atronador Frostkin en línea recta contra los enemigos, infligiendo daño de área equivalente al *140% Ataque, además de la misma cantidad en su trayectoria de regreso.

Requiere 4 estrellas
El arma de fuego especial de Yang tiene un 35% de probabilidad de infligir un disparo combinado, causando una ronda adicional de daño a los enemigos.

Requiere 4 estrellas
Cualquier bala puede asestar un golpe crítico a la presa de un cazador si se apunta con precisión. Yang disfruta de un 15% de Prob. de Crítico al infligir daño.

Requiere 4 estrellas
Para Yang, una avalancha es solo otra arma en su arsenal, lo que resulta en un ataque adicional contra un objetivo por parte de todos los escuadrones cada 4 turnos, infligiendo 100% de daño.

Requiere 4 estrellas
Años de adversidad en el Ártico han enseñado a Yang a aprovechar las ventajas, otorgando a sus arqueros un 40% de probabilidad de infligir un 100% de daño adicional al objetivo con cada ataque.

Requiere 4 estrellas
Yang tiene una mente prodigiosa que logra comprender los principios de casi cualquier fenómeno, lo que otorga una probabilidad de 40 % de aumentar el daño infligido por el escuadrón en 50 %.

Las bonificaciones del arma se muestran aparte de los atributos base del héroe.

Conquista
La impresionante memoria muscular de Yang permite una andanada de cinco disparos, que inflige daño equivalente al *56% Ataque a un enemigo aleatorio. Si el objetivo es un Escolta, existe un 100% de probabilidad de derribarlo instantáneamente.

Expedición
Yang pone en práctica la máxima de que la mejor defensa es un buen ataque, lo que aumenta la Letalidad del Escuadrón de la movilización un 15% al iniciar una movilización.
Salón de los gobernadoresQué puesto ocupa Yang en cada función con los héroes de Generación 8 ya disponibles.
Sí, si la Cacería del Oso te importa. Yang es la mejor inversión de daño de la Generación 6: al máximo, puntúa claramente más contra el oso que una Rosa al máximo, y mantiene ese puesto durante la Generación 7 porque Wee y Woo tienen un arma defensiva y se suben despacio. Los fragmentos generales guardados se aprovechan bien en ella.
Líder de la Cacería del Oso y de ataques conjuntos ofensivos: Avalancha y Zona de hielo añaden grandes bonificaciones de daño que se acumulan entre sí, Emboscada es un tipo de bonificación aparte que se multiplica con ellas y Defensa ofensiva suma Letalidad al ataque conjunto. En Conquista y Arena tiene el mayor Ataque de su generación. Lanzamiento potente golpea a la ida y a la vuelta, Tiro letal da un 15% de Tasa de crítico y Desenfunde rápido derriba al instante a las tropas de escolta, así que limpia el campo rápido y supera a héroes de primera fila como Triton en los mejores equipos.
Formas de conseguir a Yang: Ofertas Diarias y Salón de los gobernadores. Los fragmentos también son recompensas de eventos: Clasificación general de Gobernador Más Poderoso, días de reino 365–448, Clasificación general de Salón de los Gobernadores, días de reino 365–448 y Premio de Combate de Reino del Poder, Gen 6 (elige el fragmento de este héroe).
Desbloquear a Yang requiere 10 fragmentos de Yang. Subir al héroe de 0 a 5 estrellas requiere después 1065 fragmentos más, repartidos en 6 etapas por estrella. Planifica cualquier parte de esa subida, o mira hasta dónde llegan tus fragmentos, con la Calculadora de Fragmentos de Héroe.
Elfo de Nieve se desbloquea con 1 estrella y llega hasta el nivel 10, donde suma Salud de Arquero +133,50 % y Letalidad de Arquero +133,50 % a las bonificaciones de Expedición. También mejora dos habilidades. Desenfunde rápido (Conquista): La impresionante memoria muscular de Yang permite una andanada de cinco disparos, que inflige daño equivalente al *56% Ataque a un enemigo aleatorio. Si el objetivo es un Escolta, existe un 100% de probabilidad de derribarlo instantáneamente. Defensa ofensiva (Expedición): Yang pone en práctica la máxima de que la mejor defensa es un buen ataque, lo que aumenta la Letalidad del Escuadrón de la movilización un 15% al iniciar una movilización. La Calculadora de Equipo Exclusivo de Héroe suma el coste de cada nivel.
Los héroes de Arquero más cercanos a Yang por generación son Rosa (Gen 4), Vivian (Gen 5), Wee y Woo (Gen 7) y Luna (Gen 8). Pon a dos cualquiera lado a lado en Comparador de Héroes, o mira qué puesto ocupa cada uno por función en Clasificación de Héroes.
En las tierras salvajes heladas, "Yang" es mucho más que un nombre. Es una leyenda que viaja en cada viento gélido. La llaman la "Cazadora del Invierno", y su reputación resuena por los interminables campos de nieve. La gente confía en Yang no solo porque puede rastrear a cualquier bestia o encontrar el camino incluso en las peores tormentas, sino porque nunca pierde la calma, por muy desesperada que sea la situación. En una crisis, es la primera en tomar el mando. Ya sea para encontrar refugio, leer los vientos o encender un fuego, siempre se mantiene firme y serena. Incluso cuando el peligro se cierne, toma decisiones difíciles sin vacilar, organizando con calma la huida de todos. El duro clima polar no la ha desgastado. Al contrario, la ha vuelto aún más lúcida y difícil de quebrar bajo presión. Pero no la confundas con alguien sombría o silenciosa. Yang tiene un lado travieso: suelta una broma junto a la hoguera o construye un muñeco de nieve disparatado con su tabla solo para arrancar una risa. Su frío sentido del humor es legendario, y sus chistes ayudan a mantener el ánimo de todos en alto, incluso en las noches más gélidas. Mejor que nadie, Yang sabe que, ahí fuera, perder los nervios es mucho más peligroso que cualquier ventisca.
Hace un siglo, las regiones polares eran solo una frontera lejana. Una tierra fría, sí, pero hogar de prósperas comunidades. En su día, los oráculos reales instaron a las flotas del reino a navegar hacia el norte, y durante muchos años ambas tierras forjaron fuertes lazos compartiendo suministros y ayuda. Fueron tiempos de prosperidad, con interminables convoyes adentrándose en la nieve. Pero un día fatídico, una flota encontró su camino bloqueado por el hielo cambiante. Solo entonces se dieron cuenta de que una terrible tormenta había azotado las tierras polares. Los mares se congelaron, el frío se intensificó y aldeas enteras desaparecieron bajo la nieve. Por suerte, aquellas alianzas forjadas en el pasado ayudaron a que algunos sobrevivieran. Sin embargo, pronto los mares polares quedaron sellados por el hielo, cortando todo viaje y comercio. Años después, cuando el hielo por fin comenzó a derretirse, un grupo emprendió el viaje hacia el sur, solo para descubrir que el reino había desaparecido. Los rebeldes lo habían destrozado. Las líneas de sangre reales quedaron dispersas y obligadas a vivir ocultas. La corona se perdió, pero la carga de viejos rencores permaneció. Esa noche, los ancianos de las tierras polares se reunieron en secreto. Tras un largo y pesado silencio, tomaron su decisión: alguien debía partir y buscar al último descendiente de la línea real.
Oh, los bardos sí que adoran cantar su canción empuñando sus laúdes en la penumbra. «Enviada a la montaña invernal, con botas de nieve, sin saber hacia dónde ir, las estrellas le dicen qué sendero seguir. Oh, el camino es largo, pero aun así debe cantar como un bardo. Sopla el viento norte, la hoguera se enciende, huellas perdidas que se desvanecen, hasta que supo hacia dónde iba. Oh, alzar una copa por la esperanza, reír mientras dure la nieve del invierno, hasta saber qué rumbo tomar, atada a una fantasía que nunca desborda, ni se va ni se detiene…
El viento seguía aullando afuera y el fuego crepitaba en la oscuridad. Yang preparaba sus cosas para el viaje, forcejeando con las correas, claramente absorta en sus pensamientos. "El lugar al que te diriges no será más amable que estas llanuras heladas", dijo el anciano en voz baja. "Ahora mismo no pareces la legendaria Cazadora. ¿Qué te preocupa?" Yang alzó la vista. "…Me preocupa que, si todo es demasiado diferente ahí fuera, acabe cambiando demasiado yo también…" El anciano se ajustó el abrigo, con una leve sonrisa en el rostro. "No hay nada malo en cambiar. La vida es una travesía, y cada mar que cruzas deja su huella en tu nave. Para seguir adelante, la remiendas y continúas navegando". La miró a los ojos. "Cuando los amigos se alejan, aprendes a dar el primer paso. Cuando la familia pone a prueba tu paciencia, aprendes a valerte por ti misma. Cuando parece que nadie nota tus esfuerzos, empiezas a dudar de ti". Yang guardó silencio. El anciano atizó el fuego, haciendo que las llamas se alzaran con más fuerza. "Pero lo que define a una nave no es la madera de la que está hecha, sino que siempre sepa hacia dónde se dirige". Afuera, la tormenta seguía rugiendo. Yang aseguró su tabla a la mochila, con los ojos llenos de determinación. El camino hacia la leyenda la estaba esperando, y estaba lista para afrontarlo.